Psalm 35

by Reveca Lucía Flores Quiñones
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O Lord, who is like you? You deliver the weak from those too strong for them, the weak and needy from those who despoil them. Let those who desire my vindication shout for joy and be glad, and say evermore, “Great is the Lord, who delights in the welfare of his servant.” Psalm 35:10b; 27

When do we behave as “powerful” or as the “exploiters of the poor?” When we live as in completely different worlds without having contact with another person, insensitive to the cries for help, to the supplication for protection, pleadings of defense and salvation? When do we behave like those who support the causes of the “poor?” When we support the cause and the joy of the best in the lives of the suffering, those who suffer injustice, those who do not have enough for a dignified life, those who are in danger, remember that one way or another God is aware of our attitude. Nothing of our decisions, none of our options is indifferent. Either we praise God or we oppose God’s will. God’s will is the well-being of the one who seeks salvation.

Our joy is the good in the lives of other people.

Almighty God, in whom we have our being, now and at our end, grant, I beseech you, to me and to my brothers and sisters in Christ the wisdom to keep you ever before and beside us in all that we attempt to do. —Junius F. Carter

Tú libras de los poderosos a los pobres; a los pobres y necesitados libras de aquellos que los explotan… Pero lancen voces de alegría y regocijo los que apoyan mi causa, y digan siempre: «Exaltado sea el SEÑOR, quien se deleita en el bienestar de su siervo». Salmos 35:10B; 27

¿Cuándo nos portamos como “poderosos”, como los “explotadores de los pobres”? Cuando vivimos como en mundos completamente diferentes y sin tener contacto con la otra persona, sin importarnos los clamores de ayuda, de súplica de protección, de ruegos de defensa y salvación. ¿Cuándo nos portamos como los que apoyan las causas de los “pobres”?

Cuando apoyamos la causa y la alegría de las mejoras en la vida de las personas sufrientes, de las que sufren injusticia, de las que no tienen lo suficiente para una vida digna, de las que están en peligro. Recordemos que sea una u otra nuestra actitud, Dios está al tanto de ella. Nada de nuestras decisiones, ninguna de nuestras opciones le es indiferente.

O le alabamos o nos oponemos a su voluntad y su voluntad es el bienestar del que busca salvación. Nuestra alegría y nuestro gozo es ver el bien en la vida de las otras personas.

Dios Todopoderoso, en quien tenemos nuestro ser, ahora y en nuestro fin, te ruego nos concédenos, a mí y a mis hermanos y hermanas en Cristo, la sabiduría de tenerte siempre y al lado de nosotros/as en todo lo que intentamos hacer. —Junius F. Carter

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Monday, April 3
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