by Wendy Moses
Read Psalm 51

Ever tried to outmaneuver God?

In great pain, I began to actively ask, “How could God be using this for good?” Hardly virtuous, I desperately began a study of sacred text for answers. If I could determine where I went wrong or missed a lesson, perhaps I could now accelerate the learning of it. Could I pray/serve/love more or differently to help myself—to help God—get me through this? I felt like I would implode; there seemed nothing new. Maybe I could figure out what God’s will was NOT?  I began reading again in terms of “opposites,” and it was weird at first. I discovered “opposite” could take many forms. Sometimes it was replacing singular with plural or past tense with present. Sometimes it was actually using the opposing concept in a “dualistic” way—hate in place of love, night for day, or adding “not” or “un-” in the right place. I discovered a perspective that could include my good even when I couldn’t see or feel it and was humbled to find that “good” could take many more forms than I had capacity to imagine.

A daily practice has grown out of a desperate demand for answers. A new way of being has evolved out of a new way of seeing.

Come Holy Spirit and lead us to places we would rather not go. Expand the horizons of our limited imaginations. Awaken in our souls dangerous dreams for a new tomorrow, and rekindle in our hearts the fire of prophetic enthusiasm. Amen. —Diarmuid O’Murchu


¿Alguna vez trató de superar a Dios?

Con gran dolor, comencé a preguntar activamente: ¿Cómo podría Dios usar esto para bien? Apenas virtuoso, desesperadamente inicié un estudio del texto sagrado para obtener respuestas. Si pudiera determinar dónde me equivoqué o perdí una lección, tal vez podría acelerar el aprendizaje de la misma. ¿Podría yo orar / servir / amar más o de manera diferente para ayudarme a mí mismo —para ayudar a Dios—a ayudarme a en medio de esto? Me sentí como si fuera a colapsar; No parecía nada nuevo. Tal vez podría averiguar lo que la voluntad de Dios no era? Comencé a leer de nuevo en términos “opuestos,” y fue raro al principio. Descubrí que lo “opuesto” podía tomar muchas formas. A veces estaba reemplazando singular con plural o pasado con presente. A veces se usaba el concepto opuesto de una manera “dualista”: el odio en lugar del amor, la noche en lugar del día, o la añadia un “no” o “un” en el lugar correcto. Descubrí una perspectiva que podría incluir mi bien incluso cuando no podía verlo o sentirlo y me sintí humilde al encontrar que “bueno” podía tomar muchas más formas de las que tenía capacidad de imaginar.

Una práctica diaria ha surgido de una demanda desesperada de respuestas. Una nueva forma de ser ha evolucionado a partir de una nueva forma de ver.

Ven Santo Espíritu y condúcenos a lugares que preferimos no ir. Expande los horizontes de nuestra limitada imaginación. Despierta en nuestras almas peligrosos sueños para un nuevo mañana, y reaviva en nuestros corazones el fuego del entusiasmo profético. Amén. —Diarmuid O’Murchu


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Monday, April 10
12:15 pm: Holy Week Communion Service

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