by Kevin Page and John Rowe
Read Psalm 136

The book of Psalms was written as both poems and songs for singing—but most of all for praising God. Psalm 136 is meant to continually remind us verse after verse “His Love Endures Forever.” Whether it be in God’s magnificent creation or delivering God’s people from times of trial, we are reminded that there is no beginning and no end to God’s love.   

A few simple exchanges in John’s Gospel confirm God’s infinite love.   When Jesus was about to be arrested in Gethsemane, Jesus asked the soldiers “Whom do you seek?” The soldiers replied, “Jesus of Nazareth.” Jesus responded, “I am he,” which is better translated “I Am” meaning: I have always been since the beginning of time and I will always be. Jesus also responded, “If you are looking for me, then let these men go.” In that moment, God confirmed God’s eternal and everlasting love for you and I by offering God’s Son, Jesus, in our place.

Oh God, remind us we can claim your enduring love for us that has no beginning and no end. Open our hearts, minds and voices to this empowering and comforting assurance for ourselves and all people. Amen.


El libro de los Salmos fue escrito como poemas y canciones para cantar—pero sobre todo para alabar a Dios. El Salmos 136 tiene la intención de recordarnos continuamente a verso a verso que “Su Amor Permanece por Siempre.” Ya sea en la magnífica creación de Dios o en liberación del pueblo de Dios en tiempos de prueba, se nos recuerda que no hay ni principio y ni final para el amor de Dios.

Algunos intercambios sencillos en el Evangelio de Juan confirman el amor infinito de Dios. Cuando Jesús estaba a punto de ser arrestado en Getsemaní, Jesús preguntó a los soldados: “¿A quién buscan?” Los soldados respondieron: “Jesús de Nazaret.” Jesús respondió: “Yo soy él,” que se traduce mejor “Yo soy,” lo que significa: Siempre he sido desde el principio de los tiempos y siempre lo seré. Jesús también respondió: “Si me buscáis, dejad ir a estos hombres.” En ese momento, Dios confirmó el amor eterno y perdurable de Dios por ti, ofreciendo al Hijo de Dios, Jesús, en nuestro lugar.

Oh Dios, recuerdanos que podemos reclamar tu amor duradero por nosotros/as y que no tiene ni principio y ni final. Abre nuestros corazones, mentes y voces a esta empoderadora y contante garantía ofrecida a todas las personas. Amén.


Today at St. Paul's

Saturday, March 25
9 am–3 pm: Mitzvah Day | Package meals for the world’s most vulnerable populations. All ages are encouraged to come! 

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