by Cindy Ivey
Read Psalm 85

My name is mother, daughter, sister, divorcee, friend, wife, cancer survivor, widow, caretaker, employee, neighbor, mentor, retiree, artist, author.

Psalm 85 recalls the past, reflects on the present and reassures us of the future—just as the roles listed above represent my past, my present and perhaps some of what my future holds. Of course each role, realized or yet to come, has a story behind it filled with desires, dreams, regrets, forgiveness, love, loss and everything in between. 

As I write this, I find myself at a crossroad in my life—not the first and certainly not the last—but one which certainly defines my present. It’s not a crossroad filled with heartache or despair but more of gratitude, grace and peace. For the first time in my life I’m stepping out on a faith that I wasn’t sure I possessed into uncharted territory. And whether its age, maturity, wisdom (or ignorance!) or a combination of all, I’m finding amazing solace in calling upon God’s grace to help me find my sea legs and guide my steps along the way. 

The psalm says that “Steadfast love and faithfulness will meet; righteousness and peace will kiss each other. Faithfulness will spring up from the ground and righteousness will look down from the sky.” I can’t imagine a better way to envision any crossroad! And those words give me strength to embark on yet another life journey. May the four corners of each crossroad you face be God’s steadfast love, faithfulness, righteousness and peace. 


Mi nombre es madre, hija, hermana, divorciada, amiga, esposa, sobreviviente de cáncer, viuda, cuidadora, empleada, vecina, mentora, jubilada, artista, autora.

Salmos 85 recuerda el pasado, reflexiona sobre el presente y nos afirma en el futuro. Por supuesto, cada papel realizado o aun por venir, tiene una historia detrás de ella llena de deseos, sueños, arrepentimientos, perdón, amor, pérdida y todo lo demás.

Mientras escribo esto, me encuentro en una encrucijada de mi vida—no es la primera y ciertamente no será la última —pero ciertamente define mi presente. No es una encrucijada llena de angustia o desesperación, sino de gratitud, gracia y paz. Es una transición, una pausa y tal vez incluso un botón de reinicio en la continuación de vida que me está permitiendo aprender de mi pasado, ser agradecida por todo lo que he logrado y mirar atentamente y con devoción hacia mi futuro. Por primera vez en mi vida estoy dando un paso hacia una fe que no estaba segura de poseer en territorio inexplorado. Y ya sea la edad, madurez, sabiduría (o ignorancia) o una combinación de todos, estoy encontrando asombroso consuelo al invocar la gracia de Dios para ayudarme a encontrar mis pies y guiar mis pasos a lo largo del camino.

El Salmos dice que “El amor y la fidelidad se encontrarán; La rectitud y la paz se besarán. La fidelidad brotará de la tierra y la justicia mirará desde el cielo.” ¡No puedo imaginar una mejor manera de guardar cualquier encrucijada! Y esas palabras me dan fuerzas para embarcarme en otro viaje de la vida. Que las cuatro esquinas de cada encrucijada que enfrentas sean el amor firme de Dios, la fidelidad, la rectitud y la paz.


Today at St. Paul's

Thursday, March 23
12:15 pm: Lenten Recital | Da Camera of Houston Young Artists. A lighthearted concert featuring the music of Mozart, Shostakovich and Beethoven. Members of the Da Camera Young Artist Program, including Amanda Galick, flute; Ling Ling Huang, violin; Sonya Matoussova, cello; and William Shaub, violin along with special guests. Concert presented in partnership with Houston Methodist Hospital.

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