by Gregg Taylor
Read Psalm 61

The first order to being human is to get your Who right, someone has said. The beginning of everything is Who. Not What. Not How. Not When. Not Where. Not even Why. What, how, when, where and why have their place, but the beginning of everything is Who.

The beginning of everyone is Who. Conception. Connection. We begin with Who. We end with Who. In the journey between each beginning and every ending, endings becoming
beginnings: Who.

Hurt by a Who? We need a healing Who. Traumatized by a Who? We need a tender Who.

Shamed by a Who? We need a safe Who. Trust broken by a Who? Made whole by a Who.

I guess that’s why the Psalmist cries, “When my heart is faint, I call to you. You are my refuge.”

And why Jesus says things like, “Do not let your hearts be troubled. Trust God. Trust me.” Maybe they know hope is not a What, a How, a When, a Where, or even a Why. More than a hope deal, we need a Hope Dealer. 

Hope is a Who. Hope is a Who helping you do what you cannot do for you. Hope is a Who seeing you. Hope is a Who listening to you. Hope is a Who understanding you. Hope is a Who empowering you. Hope is a Who forgiving you. Hope is a Who trusting you. Hope is a Who returning you to the best version of you. Hope is a Who because hope looks like you. 


Alguien dijo que el primer orden para ser humano es conseguir tu Quién correcto. El principio de todo lo es Quién. No lo Que. No Como. No cuando. No Donde. Ni siquiera Por qué. Qué, cómo, cuándo, dónde y por qué tienen su lugar, pero el principio de todo es Quien.

El principio de todo el mundo es Quién. Concepción. Conexión. Incluso la primera pregunta. Quien? Comenzamos con Quién. Terminamos con Quién. En el viaje entre cada principio y cada final, cuando los finales se convierten en principios, Quién.

¿Herido por Quién? Necesitamos una curación de Quién. Traumatizado por un Quién? Necesitamos una propuesta Quién.

¿Avergonzado por Quién? Necesitamos estar seguros de Quén. La confianza roto por Quién? Hecho entero por un Quién.

Supongo que por eso el salmista grita: “Cuando mi corazón se desmaya, te llamo, tú eres mi refugio.”

Y por qué Jesús dice cosas como: “No dejes que tu corazone se turbe, confía en Dios, confía en mí.” Quizás ellos sabian qué la esperanza no es un Que, un Cómo, un Cuando, un Dónde o incluso Porque. Más que un trato de esperanza, necesitamos un distribuidor de esperanza.

La esperanza es un Quién. Esperanza Quién ayudandote hace lo que tu no puedes hacer por ti. Esperanza es Quién te ve. Esperanza Quién te esta escuchando. Esperanza es Quién te entiende. Esperanza es un Quién te empodera.  Esperanza es Quién te perdona. Esperanza es Quién confia en ti. Esperanza es Quién te devuelve a la mejor versión de ti. La esperanza es un Quién porque se parece a ti.


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Tuesday, March 14
7 pm: Young Adult Lenten Study (continues thru April 11)

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