by Lexi Delouche
Read Psalm 40

I find joy in the fact that God chooses to reveal Godself to us in everyday occurrences. As I watched my son sleeping the other night, all I could think was thank you. I was so grateful that God had entrusted me with the task of caring for and raising him.  

I know that God loves us—all of us—the same way. So, what began as a simple thank you turned into an immense feeling of gratitude to God for God’s capacity to love not only my son and myself, but of God’s capacity to love all of God’s children. Despite our brokenness and our daily failures, God responds with love and reconciliation.  

We serve a God who is loving and merciful. We get the chance each day to begin anew with a feeling of hope for our future, knowing that God’s love is limitless. Each day is a new opportunity to show our gratitude to the One who “set [our] feet upon a rock, [made] our steps secure, and put a new song in [our] mouths.” We, as God’s children, do this by showing that same mercy and love to others. God’s faithfulness becomes our joy and our calling to serve those in need of mercy around us.

May the God of justice and mercy unite us in compassionate solidarity with all those in need, that our lives may be just and merciful, and a source of Her blessing to many. Amen.
—Marchiene Vroon Rienstra


Encuentro alegría en el hecho de que Dios elige revelarse en los acontecimientos cotidianos. Mientras veía a mi hijo durmiendo la otra noche, todo lo que podía pensar era gracias. Estaba tan agradecido de que Dios me había confiado la tarea de cuidarlo y criarlo. Sé que Dios nos ama—a todos/as nosotros/as—de la misma manera. Entonces, lo que comenzó como un simple gracias se convirtió en un inmenso sentimiento de gratitud hacia Dios por la capacidad de Dios de amar no sólo a mi hijo y a mí, sino a la capacidad de Dios de amar a todos los hijos/as de Dios. A pesar de nuestro quebrantamiento y nuestros fracasos diarios, Dios responde con amor y reconciliación. Servimos a un Dios que es amoroso y misericordioso. Cada día tenemos la oportunidad de empezar de nuevo con un sentimiento de esperanza para nuestro futuro, sabiendo que el amor de Dios nos ilimitado. Cada día es una nueva oportunidad para mostrar nuestra gratitud a Aquel que “puso [nuestros] pies sobre una roca, [hizo] nuestros pasos seguros, y puso un nuevo cántico en [nuestras] bocas.” Nosotros/as, como hijos/as de Dios, hagamos lo mismo mostrando esa misma misericordia y amor a otros/as. La fidelidad de Dios se convierte en nuestro gozo y nuestro llamamiento para servir a los necesitados/as a nuestro alrededor con misericordia.

Que el Dios de la justicia y la misericordia nos una en solidaridad compasiva con todos aquellos en necesidad, que nuestra vida sea justa y misericordiosa y una fuente de Su bendición. Amén. —Marchiene Vroon Rienstra


Coming This Sunday

Sunday, March 12
8:30 am: Praying Circles Around Our Children (continues thru April 9)
9:15 am–1 pm: Labyrinth Prayer Walks
11:05 am: Tattoos on the Heart (continues thru April 9)
12:15 pm: Coffee with the Pastors
12:15 pm: Healing Circle for Loss & Grief

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