Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, dijo a Jesús: Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero ¿qué es esto para tantos?Jesús dijo: Haced que la gente se recueste. Y había mucha hierba en aquel lugar. Así que los hombres se recostaron, en número de unos cinco mil. Entonces Jesús tomó los panes, y habiendo dado gracias, los repartió a losque estaban recostados; y lo mismo hizo con los pescados,dándoles todo lo que querían. (Juan 6:8-11)

 Para compartir.

 Un concepto simple que se nos enseña como los niños pequeños. Esta parábola me recuerda a confiar en que Dios proveerá para nosotros cuando estamos en necesidad. Sin embargo, con sus muchos dones viene la responsabilidad de ser consciente de sus bendiciones y compartirlas con los demás. Hoy en día, nuestros peces y panes toman la forma de paquetes de alimentos para Detener el Hambre Ahora, las donaciones a la Coalición de Ayuda de Emergencia, y las muchas oportunidades que se nos presentan para ayudar a aquellos dentro de nuestra iglesia y la comunidad más allá.

 Crecemos aprendiendo a compartir nuestros juguetes, a practicar la hospitalidad radical se nos enseña como cristianos; y al hacerlo, nos acercamos a Dios.

 Señór, recuérdanos a ser agradecidos por tus muchas bendiciones, y por compartirlas con otros.

 Catherine Lappe - Miembro de la Iglesia de San Pablo

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