Cuán bienaventurado es el que tú escoges, y acercas a ti , para que more en tus atrios. Seremos saciados con el bien de tu casa, tu santo templo. (Salmos 65:4)

Si usted es como yo, consigue estar tan ocupado que a veces se toma la gracia de Dios y Su amor abundante por sentado. Este salmo me recuerda una de las mayores bendiciones que nos ha dado Dios. El amor de Dios es tan profundo. Ha mirado más allá de todas nuestras injusticias y nos ha elegido! No es para ser esclavos en su casa, sino para vivir junto a Él. Todo esto es posible gracias al sacrificio que Jesús hizo en nuestro nombre.

Gracias Dios por habernos elegido para vivir contigo por toda la eternidad. Esta es una de tus más grandes bendiciones. Oramos que siempre estemos satisfechos. Amén.

Michael Mosby - Maestro, Padre, Pensador

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