“Mi vida entera está en tus manos;  líbrame de mis enemigos y perseguidores. Que irradie tu faz sobre tu siervo; por tu gran amor, sálvame”. Salmos 31:15-16

Eugene Peterson Interpreta este texto con este mensaje:

Hora tras hora pongo mis días tus manos,

A salvo de las manos que me quieren agarrar.

Calienta, a tu siervo, con una sonrisa;

Sálvame porque me amas.

Me llama la atención la primera línea, especialmente en lo que se reflexiona sobre este Sábado Santo, en este lapso de días en los que nos sentamos con Jesús casi hora por hora, leyendo y recordando cada movimiento. Este es un día tranquilo. Jesús está en el sepulcro. Todo es oscuro y quieto. El mensaje es que nuestros días están en las manos de Dios. Los días más oscuros, y la gloria que anticipamos el día de mañana. Este es el mensaje de Pascua y el mensaje de todo el Evangelio: Dios está con nosotros. No estamos solos. Demos gracias a Dios.

Dios, te damos gracias porque tú estás con nosotros en todas las cosas. Oramos para que hora tras hora, pongas  nuestras vidas en tus manos amorosas. Ayúdanos a preparar nuestros corazones para la celebración de mañana! En el nombre de tu Hijo, Amén.

                                                                                                                                                Rev. Emily Chapman

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