Ahora todo mi ser está angustiado, ¿y acaso voy a decir: “Padre, sálvame de esta hora difícil”? ¡Si precisamente para afrontarla he venido! ¡Padre, glorifica tu nombre!. Juan 12:27-28

Una vida fiel, no nos exime de las malas situaciones, sino más bien, que nos prepara para ellos. Las palabras de nuestro Salvador en este pasaje, nos recuerda de nuestro llamado espiritual a tener esperanza en un Creador que ya trabaja a través de nosotros. Como hijos de Dios no fuimos hechos para ser salvados de nuestra hora problemas, sino para enfrentar estos momentos con la fuerza espiritual que Cristo nos ha mostrado. Porque a menudo en la hora de mayor desafío Dios nos da fuerzas para ser mejor y más fuertes de lo que sabemos que podemos ser.

Dios Santo, guíame con tu Espíritu ... para que yo te glorifique de tal manera que responda a los retos en mi vida. Ayúdame a seguir fiel a uno mismo espiritual que siempre debo estar en mí. Amén.

Rev. Kim Mabry

Comment