“Pero la transgresión de Adán no puede compararse con la gracia de Dios. Pues si por la transgresión de un solo hombre murieron todos, ¡cuánto más el don que vino por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, abundó para todos!” Romanos 5:15b

 

Con este único día comienza la temporada de Cuaresma. También es la época en que nuestra apariencia se altera físicamente. Con la cenizas se marca una cruz en nuestra frente, como símbolo tanto de nuestra separación de Dios y como de nuestra mortalidad. Una expresión rabínica antigua que aparea dos afirmaciones aparentemente contradictorias “Yo soy el polvo y la ceniza”, y “Y para mí el universo fue creado”, lo que resume para mí el mensaje del Miércoles de Ceniza. Recordamos una vez más nuestra necesidad de Dios, y su cuidado junto al inmesurable amor de Dios para con nosotros. Enpecemos 40 días juntos.  

 

Como amadas criaturas tuyas, Oh Señor, escucha nuestra gratitud por tu voz en el mundo.  Amén.

 

Rev. Gail Williford

 

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